Un lugar seguro donde dejar de sobrevivir y empezar a vivir con mayor calma

Aquí encontrarás un espacio donde sentirte escuchado/a, comprender lo que te ocurre y generar cambios reales y duraderos.



Empieza tu proceso

¿En qué consiste la terapia?

La terapia es un proceso de acompañamiento psicológico en el que encontrarás un espacio seguro, confidencial y libre de juicios para comprender lo que estás viviendo.

No se trata únicamente de hablar de los problemas, sino de entender por qué aparecen, qué los mantiene y cómo empezar a relacionarte con ellos de una forma diferente. Juntos exploraremos tu historia, tus emociones, pensamientos y patrones de comportamiento para identificar aquello que está contribuyendo a tu malestar y trabajar en cambios que sean útiles y duraderos.

Mi forma de entender la terapia combina la cercanía y el rigor científico. Cada proceso es único, por eso adaptaré las herramientas y el ritmo de trabajo a tus necesidades, siempre desde un enfoque basado en la evidencia y orientado a que puedas desarrollar recursos propios para afrontar las dificultades presentes y futuras.

El objetivo no es que dependas de la terapia, sino que poco a poco adquieras la confianza y las habilidades necesarias para vivir con mayor bienestar, flexibilidad y coherencia con aquello que es importante para ti.

¿Qué proceso seguiremos?

1. Evaluación

Mi objetivo en esta primera fase es conocerte. Antes de poder ayudarte, necesito recabar la máxima información posible sobre tu contexto actual y tu historia de vida, para poder analizar tanto el origen como el mantenimiento del problema que te trae a consulta. Es decir, mi finalidad aquí como terapeuta es identificar por qué se ha desarrollado este malestar y qué variables lo están manteniendo a través del tiempo.

En estas primeras sesiones, lo habitual es que seas tú quien hable la mayor parte del tiempo, y yo adopte un rol de escucha activa y formulación de preguntas que vayan guiando el proceso de evaluación.

En esta sesión veremos, de una forma clara y comprensible, cómo entiendo el problema que te ha traído a consulta. Compartiré contigo la hipótesis clínica que he elaborado a partir de la información recogida y te explicaré qué factores pueden haber contribuido al desarrollo de tu malestar y qué mecanismos están haciendo que continúe en el presente.

A partir de esta comprensión compartida, definiremos conjuntamente los objetivos terapéuticos. Es decir, estableceremos qué queremos conseguir durante el proceso, priorizando aquellos cambios que sean más importantes para ti y que te permitan avanzar hacia una vida con mayor bienestar y coherencia con tus valores.

Mi objetivo en esta fase es que entiendas qué está ocurriendo, por qué está ocurriendo y hacia dónde vamos a dirigir el trabajo terapéutico.

Esta es la fase en la que comenzamos a trabajar de forma activa para producir los cambios que hemos establecido como objetivo. Cada intervención es diferente, porque cada persona también lo es. Por ello, adaptaré las estrategias y herramientas terapéuticas a tus necesidades, utilizando técnicas respaldadas por la evidencia científica y ajustándolas a tu ritmo y circunstancias personales.

Durante las sesiones no solo hablaremos de lo que ocurre, sino que aprenderás nuevas formas de comprender, gestionar y afrontar aquello que te genera malestar. En muchas ocasiones también te propondré pequeñas tareas o ejercicios para realizar entre sesiones, ya que gran parte del cambio se construye llevando lo aprendido a tu día a día. Mi papel será acompañarte, orientarte y proporcionarte las herramientas necesarias, pero el verdadero cambio se producirá gracias al trabajo que realicemos juntos dentro y fuera de la consulta.

Cuando los objetivos terapéuticos se hayan alcanzado y el malestar haya disminuido de forma significativa, comenzaremos una etapa de seguimiento. El objetivo de esta fase no es continuar la terapia indefinidamente, sino favorecer que los cambios se mantengan en el tiempo y que puedas afrontar futuras dificultades utilizando los recursos que has ido desarrollando durante el proceso.

Las sesiones pasarán a ser más espaciadas y servirán para revisar cómo te encuentras, reforzar los avances conseguidos, resolver posibles dificultades que puedan aparecer y prevenir recaídas. Mi finalidad es que, poco a poco, la terapia deje de ser necesaria porque cuentes con la confianza y las herramientas suficientes para desenvolverte de forma autónoma en tu vida cotidiana.